Novedades a cerca de las obligaciones sobre el control de horarios

En contraposición a lo que exigía la Inspección de Trabajo a cerca de la obligación de instalar un sistema obligatorio de control de la jornada laboral de todos los trabajadores, el Pleno de la Sala IV Tribunal Supremo, en la Sentencia 246/2017, de 23 de marzo, se ha pronunciado al respecto, puntualizando que sólo se deberá llevar un registro de las horas extras.

El origen del conflicto radica en la interpretación del artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores: “A efectos del cómputo de horas extraordinarias, la jornada de cada trabajador se registrará día a día y se totalizará en el período fijado para el abono de las retribuciones, entregando copia del resumen al trabajador en el recibo correspondiente”.

Esta sentencia estima un recurso presentado por Bankia ante el pronunciamiento inicial de la Audiencia Nacional, que dio la razón a los sindicatos y condenó a Bankia a establecer el sistema de control de horarios además de la obligación de informar a los representantes legales de sus trabajadores de las horas extras realizadas por estos.

Pues bien, el Tribunal Supremo descarta que, según lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores, las empresas estén obligadas a establecer un sistema de control de horario. Explica que el control incorrecto del registro de horas no se podría tipificar como una infracción, además, la creación del control de horario supondría un aumento del control empresarial sobre los empleados y un tratamiento de los datos obtenidos (sobre todo en los casos de jornada flexible o teletrabajo). Si bien es cierto, admite que sería necesaria “una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro de horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias”.

En base a lo expuesto anteriormente, desde CUELLO ABOGADOS planteamos los siguientes puntos aclaratorios:

¿QUÉ SUPONE LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO?

Esta Sentencia anula la obligación del control de toda la jornada diaria, y concreta que sólo se deben registrar las horas extras.

La Inspección de Trabajo podrá exigirnos un control de las horas realizadas por los empleados, pero sólo las horas extra. Por tanto, no será sancionable la inexistencia de un control global de toda la jornada laboral.

En cuanto a las HORAS EXTRAORDINARIAS, las empresas deberán entregar a sus empleados un comprobante de las horas extras realizadas incluidas en la nómina.

En el caso de las Jornadas a TIEMPO PARCIAL, las empresas deberán conservar un resumen mensual de los registros de jornada durante por lo menos cuatro años. En el caso de que esto no sea así, el contrato se presumirá como si fuera a jornada completa.