En la portada de La Verdad Murcia, el día 15 de diciembre de 2016

«De un solo puñetazo caí al suelo y me destrozaron la pierna»

El murciano Mariano Martínez denunció hace cuatro años otra brutal agresión; el juzgado condenó al portero a pagar 30.147 euros.

«Yo sí puedo contarlo. Y espero que Andrés también. Pero la brutalidad empleada con nosotros fue la misma». Así de contundente se expresaba ayer Mariano Martínez, el joven que fue agredido por un portero, Juan Pedro H. G., en la Nochevieja de 2012 a las puertas del pub Luminata. En aquella ocasión, tras la denuncia de la víctima, un juzgado condenó al portero como responsable de un delito de lesiones a 4 meses de prisión y al pago de 30.147,51euros, con la responsabilidad civil de la aseguradora Generali España SA. A Mariano lo defendió el despacho Cuello Abogados,
que dirige Juan José Cuello, quien contó con la ayuda de la letrada María Méndez. El fallo fue recurrido y la Audiencia Provincial lo revocó en marzo de este año y condenó a Juan Pedro H. G. a la pena de 3 meses de multa (540 euros), pero mantuvo la indemnización.

La sentencia, dictada por el Juzgado de lo Penal número 4 de Murcia y ratificada por la Audiencia, consideró probado que el 1 de enero de 2012, Mariano se encontraba junto a unos amigos en la discoteca cuando fue sacado por uno de los porteros, al parecer porque estaba molestando a los clientes. Una vez en la puerta, como explicó ayer Mariano, «exigí que me explicarán la razón de echarme. Y les dije que dentro estaba mi chaqueta, con el móvil y la cartera». Por eso, intentó volver a entrar en el local. «Pero ni imaginé qué iba a sucederme»

La sentencia es clara. Así, el joven recibió un «impacto en el rostro [por parte] del acusado que le asestó un fuerte puñetazo en dicho lugar, lo que provocó la caída al suelo de Mariano, lo que le ocasionó, además de una contusión en el pómulo, fractura de tibia y peroné derecho». El golpe fue tan brutal que el joven se desplomó «igual que le ha sucedido a Andrés. Caí al suelo y me destrozaron la pierna. Al ver el vídeo pensé que debía contarlo, para que se sepa que no es la primera vez que sucede. Esa gente golpea a sangre fría, sin piedad».

Problema de regulación

Mariano recuerda que, después del ataque, le dejaron «allí tirado, como a un perro, y se marcharon, sin más. Luego dijeron, incluso, que me había golpeado yo solo». Durante cuatro días permaneció hospitalizado. Y luego necesitó otros 354 días para recuperarse. Durante el juicio, los porteros del local argumentaron que Juan Pedro H. G. había actuado en legítima defensa porque el joven intentó agredirlo. La sentencia, en cambio, solo la contempló como atenuante.

El abogado Juan José Cuello, además, señala que «existe un problema de regulación. No se articulan controles estrictos». Además, destaca que desde julio de 2015 «es obligatorio que estas empresas adopten procedimientos de prevención que eviten estas situaciones» y concluye que «en estos casos lo ideal sería que, como medida cautelar, se controlara la recaudación para hacer frente a futuras reclamaciones». De momento, Mariano aún aguarda a que le paguen las costas del proceso. Andrés, en cambio, a recuperar su vida.